sábado, 12 de diciembre de 2009

Me deja pensando ver como los minutos corren y saber que el tiempo no va a parar, quizás nunca. De un tiempo al otro han pasado tantas cosas frente a mis ojos que no pareciera que se cumplirá un año. Quisiera creer que sólo han pasado unos meses; pero no, mi cabeza esta consciente de que son 365 días sin contar lo que vino después, porque es así, se siguen añadiendo días, esos que no quiero recordar pero que no puedo enterrar. Lo he intentado, no son sólo palabras para formar algo dramático, es una realidad. Hay veces en que me pregunto si algún día dejaré de escribir acerca de esto concluyendo una etapa para centrarme en algo mejor. "Es hora de cambiar", lamentablemente las cosas no se dan de la noche a la mañana, porque lo desees con todas tus fuerzas, ni porque quieras que sea así, primero la lección y luego la salida, son dos cosas diferentes en tiempos diferentes.