domingo, 8 de noviembre de 2009

Ningún corazón está totalmente cerrado al amor. Como la Bella Durmiente, puede que este aprisionado por un muro de espinas aparentemente impenetrable, pero algún príncipe o princesa puede atravesar el muro y despertar al corazón dormido.

Cuando esto ocurre, es como un milagro.

Alexander Lowen