jueves, 5 de noviembre de 2009

Pobre del que tuvo miedo de correr riesgos. Porque tal vez no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra de igual manera como los que tienen un sueño que cumplir. Pero cuando mire hacia atrás -porque siempre se acaba mirando hacia atrás- va a escuchar a su corazón diciendo: "¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró a lo largo de tus días? ¿Qué hiciste con los talentos que tu Maestro te confió? Los enterraste bien hondo en una fosa, porque tenías miedo de perderlos. Por lo tanto, ésta es tu herencia: la certeza de que desperdiciaste tu vida".
Pobre del que llega a escuchar estas palabras. Porque entonces creerá en los milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán pasado.

Paulo Coelho